Cuando pensamos en talento, fidelización del empleado, cultura organizacional, equipos y liderazgo, inevitablemente pensamos en Rafael Sarandeses, Socio Director de Talengo, coautor de La Carrera Infinita, LinkedIN Top Voice, coach certificado por la universidad de Columbia, además de autor de NoSoloSuerte, newsletter que cada sábado ayuda a más de 10.000 lectores a potenciar sus carreras.
Con motivo del Día Internacional de los Recursos Humanos que se celebra cada 20 de mayo, hablamos con él sobre el papel y los retos de este departamento e industria en la que lleva desde 2019 aportando innovación y liderazgo, con el foco puesto en equipos de alto rendimiento.
En mi época de ThirdWay Partners (2013-2018) me encargué como COO de reclutar y desarrollar al equipo a nivel global, así como de poner las bases para funcionar como un equipo de alto rendimiento. Llegamos a ser 40 distribuidos en varias oficinas de Europa y África, y me di cuenta de que disfrutaba mucho con el reto. Cuando decidí volver a España, pensé en cómo podía ayudar a mis clientes a hacer cosas parecidas. En 2018 decidí salir de mi propia compañía y me certifiqué como coach en Columbia. En febrero de 2019 empecé en esta industria.
El cambio cultural que supone integrar la inteligencia artificial en los procesos internos y de cara al cliente. No todo el mundo parte del mismo nivel, y hay resistencias (muchas de tipo emocional) que hacen que el proceso de gestión del cambio sea difícil. A pesar del reto que supone, el futuro de muchas compañías (por ejemplo, en servicios profesionales) depende de que se tome en serio esta transición desde hoy mismo.
El teletrabajo ayuda con la conciliación y también con una aspiración vital de cualquier profesional: la sensación de un mayor control sobre tu vida. Sin embargo, los seres humanos somos sociales por naturaleza, y la creatividad o la serendipia productiva en el trabajo no fluye si cada uno está en su casa. Los modelos híbridos son un buen compromiso pero creo que estamos solo a “una crisis de distancia” para que el teletrabajo se ponga en tela de juicio. Cuando vengan mal dadas (y vendrán), las compañías querrán sentir la intensidad de sus equipos en directo. Es la naturaleza humana.
Los equipos de Recursos Humanos tienen que ser cada vez más estratégicos. El liderazgo efectivo es el que te acerca a cumplir tus planes de negocio, y para ello los profesionales de los Recursos Humanos tienen que entender, manejar y empujar la estrategia igual que lo hace marketing o la oficina del director financiero. No siempre es así, y hay una diferencia notable en los resultados de las empresas en las que el departamento de Recursos Humanos está en la estrategia en contra de aquellas en las que no lo está.
Va un poco ligado a lo anterior. La transformación cultural de una empresa es necesaria en tanto en cuanto ayuda a cumplir con la estrategia. El equipo de Recursos Humanos tiene que catalizar el cambio y medir su impacto en términos de contribución a ese plan estratégico. A veces vemos mucho “cambio por el cambio” que acaba agotando a los equipos.
El mundo se mueve por dos grandes palancas: el capital y el talento. Si no cuidas la segunda, quemarás muy rápido la primera sin llegar a lograr nada destacable.
Creo que la inteligencia artificial va a ponerlo todo patas arriba. Creo que va a haber mucha más predicción sobre el talento que antes. Creo que vamos a poder medir cosas, a escala, que antes no se podían medir. El área de Recursos Humanos necesita gente con mucha flexibilidad y adaptabilidad para lo que se nos viene encima. Si no lo demuestran ellos, ¿Cómo van a ayudar al resto de sus compañías a lograr adaptarse al cambio?
Mis fuentes son muy anglosajonas. Leo muchas biografías de grandes empresarios, muchos de ellos americanos. Me identifico mucho con su afinidad por el riesgo, su pragmatismo y su sentido de urgencia. En España tenemos un gran déficit (en general) en las tres.
El más importante: trabaja con gente excepcional y lograrás objetivos excepcionales. Trabaja con gente normal y lograrás lo que logra todo el mundo.
Vienen curvas. La ventaja competitiva de muchos negocios va a sufrir una sacudida enorme por el efecto que tendrá la inteligencia artificial a la hora de ejecutar procesos o entregar valor al cliente. Hay que reinventar negocios enteros, aunque por ahora no lo parezca, y eso afectará a las personas y la dimensión organizacional por encima de todo. Creemos que hay tiempo pero la realidad es que no lo hay. Los que están actuando ya acabarán quedándose con el mercado de los que están todavía pensando.